El realismo emocional de Carlos Díaz

El realismo emocional de Carlos Díaz

El Quatre on Cloud, art gallery, dedicó el mes de septiembre al artista Carlos Díaz, un pintor encuadrado dentro del llamado Realismo Emocional, y que ha elegido la ciudad de Barcelona, como protagonista de sus últimas obras. Los mercados de la ciudad condal, por ejemplo, que han servido de inspiración a tantos y tantos artistas, o los barcos, son ahora, parte de la obra del pintor.

El Quatre On Cloud, es de las mejores galerías de arte en Barcelona y ofrece la posibilidad de comprar obras de arte online. Así, es posible acceder a la pintura y escultura más contemporánea de manera cómoda y sencilla. En su galería de arte online cualquier persona de España, e incluso desde fuera de nuestras fronteras, podrá comprar arte de primera calidad con tan sólo un click, desde cualquier parte del mundo.

Carlos Diaz, es un claro exponente del realismo contemporáneo. Ese tipo de creador, que concede un valor emocional a sus obras, y que va más allá de la técnica. Ahora, su centro de interés es Barcelona, y en ella ha volcado todos sus sentimientos. Él, como nadie, ha sabido captar el día a día de la ciudad, en todo su esplendor, captándola en toda su extraordinaria belleza.

Su pincelada melancólica le delata. Su estilo, es claramente de influencia realista, con toques de impresionismo, e incluso de Pop Art. Recuerda a Degas, pero también a Edward Hopper. Sea como fuere, este artista, encuentra en la ciudad condal, un mundo lleno de emociones. Sus árboles, sus edificios modernistas, sus paseos, sus parques… Y su alma. El alma de la ciudad, su esencia, su ser. Es capaz de captar cualquier ciudad de la ciudad y otorgarle un toque emocional, que irremediablemente desvela secretos ocultos e historias ya olvidadas.

Otras ciudades han sido también del interés de Díaz. Venecia, París, Londrés o Nueva York. En definitiva, grandes ciudades, donde se producen todos los grandes cambios que han revolucionado la historia de la humanidad. Pero también, refleja esa misma humanidad, la cotidianeidad de las personas que viven en ellas. El mundo urbano es el principal protagonista de su obra. Pero también cuenta con increíbles paisajes que reflejan toda la belleza del mundo orgánico.

Realismo artístico

Por realismo,  se entiende aquella corriente artística, que nace frente al romanticismo (idealismo), apuesta por reflejar la realidad cotidiana tal y como es. Surge durante el siglo XIX, y trata de imitar la realidad misma, la naturaleza de las cosas. Y es en la pintura, donde esta corriente alcanza su máximo esplendor.

En el arte, el realismo tiende a representar personajes cotidianos, situaciones y objetos de la vida, de la forma más fiel posible. Se trataba de ser totalmente objetivos, dejando a un lado toda emoción, al contrario que los románticos, que idealizaban la realidad y la interpretaban a su manera.

Pero la obra de Díaz, va más allá del realismo, aportándole un toque personal y emocional, como fusionándose, con ese romanticismo contra el que nace.

Con la fotografía, el realismo, alcanza su máximo expresión. La cámara permitía plasmar la realidad tal y como es, sin engaños. Hoy, en cambio, los avances técnicos, han permitido transformar la realidad al antojo del artista, e incluso mezclarla con la ficción. La magia, ha entrado a formar parte de este arte, que ha cambiado de manera substancial. La fotografía ya no pretende ser un reflejo fiel de la naturaleza y de la vida de las personas, sino todo lo contrario. Tan solo hace falta un teléfono móvil para transformar la realidad cotidiana en un mundo fantástico de hadas y duendes.

Y qué decir del Photoshop… Muchos famosos y famosas ya han mostrado su rechazo a que sus fotos sean retocadas, y quieren que se les muestre tal y como son. Curvas imposibles, labios de escándalo, pelos hiper sedosos… Poco tienen que ver con la realidad, con las personas corrientes con defectos y esas cosas. Lo feo, es considerado como negativo, y en la era del like, solo los mayores morritos consiguen batir records. La belleza, está sobrevalorada y lo feo, tiende a ocultarse, negando así, una parte muy importante de la vida.

Es esta negación de la realidad la que define al ser humano del siglo XXI, únicamente centrado en el presente, y ajeno totalmente a la idea de finitud. De hecho, actúa como si fuese inmortal. El “ya lo pensaré mañana”, de Scarlett O´Hara, se ha convertido en el lema de la civilización occidental.

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