No hablamos de ropa. Hablamos del espacio destinado a ponerse la ropa. Son muchos los centros que disponen de este tipo de instalaciones para que sus visitantes se cambien de ropa: empresas, gimnasios y centros deportivos, hospitales, etc. Aunque la mayoría de estos espacios son muy similares, vamos a centrarnos en cómo debe ser el vestuario adecuado para un gimnasio, ya que en este tipo de negocios resulta indispensable disponer de buenos equipos para trabajar los músculos, pero también de un buen espacio para que los deportistas se sientan cómodos a la hora de cambiarse de ropa y lavarse o asearse tras el ejercicio. Un vestuario bien diseñado mejora la satisfacción del cliente, optimiza el flujo de los usuarios y minimiza los costes de mantenimiento a largo plazo.
Aunque pueda parecer algo sencillo, a la hora de crear este espacio hay que pensarlo todo bien y tener en cuenta la distribución de las taquillas, la ubicación de las duchas, los elementos esenciales como los bancos, etc. Todo tiene que estar bien organizado y distribuido para que el paso de gente en las horas de mayor demanda sea posible y estar fabricado con materiales capaces de resistir la humedad y un uso intensivo.
Los propios usuarios, a la hora de buscar un centro para practicar su deporte favorito, tienen muy presente la calidad del centro y las instalaciones de las que dispone. Que cuenten con un personal adecuado y los servicios necesarios es fundamental, por lo que la equipación de las salas y el estado de los vestuarios son aspectos muy valorados. Los vestuarios son una parte esencial de los centros deportivos y los gimnasios, ya que los usuarios tienen que pasar por ahí para dejar sus pertenencias, cambiarse y asearse una vez finalizada su sesión. Estos espacios tienen que estar siempre perfectamente acondicionados y preparados para su uso.
Todo lo que tiene que tener un buen vestuario
Como decimos, un buen vestuario es esencial. Los usuarios tienen que encontrarse cómodos y sentirse seguros en estos espacios, ya que van a cambiarse de ropa, asearse o dejar sus pertenencias en las taquillas de las que disponen. Para que sean eficientes, los vestuarios deben dividirse en tres espacios: la zona seca, la zona húmeda y la zona de paso. En Luxe Hogar, donde fabrican e instalan todo tipo de mobiliario para vestuarios como taquillas, cabinas sanitarias, bancos o encimeras, saben muy bien cómo deben ser esas zonas.
La zona seca es equivalente al área destinada al cambio de ropa de los usuarios, en la que se encuentran las taquillas y los bancos, por lo que tiene que ser la parte más amplia. La zona húmeda es, como señala su nombre, la zona en la que se encuentran las duchas y los aseos. Es una zona con un elevado nivel de humedad en la que se tienen que cumplir varios requisitos de seguridad e higiene. La zona de paso es la parte intermedia en la que los usuarios pueden lavarse las manos o simplemente pasar a las otras zonas.
Es muy frecuente que se pregunte sobre las medidas que tiene que tener el vestuario de un gimnasio. No existen, por ley, unas dimensiones mínimas, por lo que los propietarios de gimnasios pueden jugar con las medidas de los mismos y adaptarlas al tamaño de las instalaciones. Lo que sí está demostrado es que en los gimnasios profesionales con alto paso de clientes y usuarios, el tamaño debe ocupar entre el diez y el quince por ciento de la superficie total de las instalaciones.
El ancho del pasillo del vestuario tiene una medida mínima recomendada en los gimnasios grandes de entre un metro veinte y un metro cincuenta, proporcionando un espacio suficiente para que dos personas con bolsas puedan cruzar el pasillo con comodidad o permitiendo el paso de una persona en silla de ruedas. La distancia entre las filas de las taquillas debe ser de ochenta centímetros, para que los usuarios se sientan cómodos al cambiarse y puedan moverse con comodidad. El tamaño de una cabina de ducha tiene que ser estándar, es decir, de noventa por noventa centímetros, para permitir el movimiento en su interior. Para las personas con movilidad reducida que utilicen silla de ruedas, tienen que tener una medida superior y ser de ciento cincuenta por ciento cincuenta centímetros.
La altura del techo tiene que favorecer la ventilación y permitir que el vapor se disperse con facilidad, por lo que la altura mínima debe ser de dos metros con cuarenta centímetros.
Sobre el mobiliario, podemos decir que se trata de la parte más sencilla de cumplir, ya que no necesita demasiados elementos: taquillas de vestuario y bancos, aunque se pueden incorporar elementos como jaboneras, espejos, ganchos, etc.
Las taquillas o casilleros tienen la función de guardar los enseres de los clientes mientras practican ejercicio. Puesto que se encuentran dentro de un espacio en el que hay humedad, deben estar fabricadas con materiales resistentes como los paneles fenólicos, resistentes al agua, porosos e hidrófugos, además de resistentes a cierto nivel de daño por el fuego.
Los bancos cumplen la función de permitir a los clientes calzarse o cambiarse, contando con un punto de apoyo. No tienen que ser muy llamativos; basta con que cubran la zona del pasillo entre las taquillas para que se puedan sentar sin molestar a otros usuarios. El material de elección, el mismo que el de las taquillas.
El suelo y las duchas
Los vestuarios de los gimnasios no tienen que verse únicamente bonitos, tienen que ser espacios seguros para los usuarios, por lo que hay que pensar que en su interior se acumula mucha humedad debido a las duchas, lo que va a propiciar al mismo tiempo que el suelo esté mojado o resbaladizo en muchas zonas. Esto hace que resulte importante que el suelo cumpla con una serie de características, empezando por la elección adecuada del material.
Independientemente del material que se utilice para los suelos, debe cumplir con algunos requisitos que vamos a citar a continuación:
- Tiene que garantizar la máxima resistencia al deslizamiento, lo que se conoce en el CTE como clase tres. Es decir, aun estando mojado y enjabonado, evita que los usuarios se resbalen y caigan.
- La superficie tiene que ser estanca y evitar que el agua se filtre al suelo, afectando a la estructura.
- El material con el que se fabrique no tiene que ser poroso; debe resistir el uso de desinfectantes y agentes de limpieza fuertes para prevenir la acumulación de moho y gérmenes.
- El material tiene que tener una alta resistencia química.
- La instalación tiene que tener pendiente hacia los sumideros, para evitar que se produzca estancamiento de agua.
Los materiales que más se aconsejan para los suelos de los gimnasios son de tres tipos: vinílico o de PVC, gres porcelánico o revestimiento epoxi. El suelo vinílico es la mejor opción, ya que su instalación no requiere juntas y aporta calidez al tacto; es confortable y presenta una gran resistencia antideslizante y química. Supone un mayor coste inicial y lo tiene que instalar un profesional, pero se trata de una inversión a largo plazo. En cuanto al gres porcelánico, es un material de gran dureza y resistencia, muy fácil de limpiar, además de estar disponible en varios acabados. El grado antideslizante de estos suelos tiene que ser R12 o superior y las juntas se tienen que sellar de forma adecuada. Con el revestimiento epoxi, carente de juntas y cien por cien impermeable e higiénico, se dispone de un suelo muy duradero y resistente a los químicos, aunque para su instalación, el suelo tiene que estar muy bien preparado y su proceso de colocación es más largo.
Llegamos al punto clave del diseño de gimnasios: las duchas. En esta zona existen dos opciones: las duchas conjuntas y las duchas individuales. La primera suele ser la opción más frecuente, adaptando una habitación con varias alcachofas para que los usuarios se duchen juntos. Lo único que hay que hacer es instalar un suelo antideslizante, un buen sistema de filtrado de agua y algunos elementos extra como baldas para que los usuarios puedan colocar el jabón y el champú. El punto negativo es la falta de privacidad, algo que a muchos usuarios no les gusta. Requiere más limpieza y hay que hacer tratamientos constantes en las paredes para evitar los hongos.
Las duchas individuales son la alternativa que ofrece privacidad a los usuarios. Este tipo de duchas requiere más espacio, ya que cada una de ellas debe tener un tamaño mínimo. En estos casos es importante que la estructura de la cabina se fabrique con materiales resistentes a la humedad.
Ahora ya sabemos cómo tiene que ser el vestuario de un gimnasio o centro deportivo. A partir de aquí, el diseño de ese mobiliario básico que se necesita y la elección de los acabados y modelos a utilizar dependen del propietario de cada centro. Las opciones son cada vez más amplias, ya que las taquillas y los bancos no dejan de sorprendernos con diseños y creaciones cada vez más modernos para hacer que los vestuarios sean tan funcionales como innovadores.





